COMERCIO MINORISTA

Dentro de la economía productiva española, el sector comercio constituye el más importante después del turismo. El comercio sigue constituyendo, a pesar de las crisis económica, uno de los motores esenciales de nuestra economía, tanto por su peso macroeconómico como por el gran número de empresas que operan en este sector (aproximadamente el 25% del número total de empresas).

Las necesidades jurídicas de quienes operan en el comercio minorista se proyectan en cinco grandes planos.

1.- Estructuración de su modelo de negocio, de su red y a la postre de su organización interna: Resulta crucial elegir el modelo de negocio adecuado, ya sea en forma de distribución, agencia, distribución selectiva, franquicia u otras formas híbridas de colaboración empresarial.

2.- Aspectos inmobiliarios, urbanísticos y medioambientales para la apertura de establecimientos minoristas de venta al público.

3.- Relación con los proveedores: En este ámbito, es determinante contar con el asesoramiento adecuado en materia de contratos de suministro, financiación, seguros, transporte, logística, riesgos de la operación, respeto de las reglas de competencia, situaciones de dependencia económica, situaciones generadas en caso de resolución o expiración de los contratos (devolución de stocks, indemnización por clientela o inversiones realizadas, instrumentos de pago pendientes, etc).

4.- Relación con los consumidores: Donde entran en juego normativas imperativas cuyo cumplimiento es esencial para empresas y ciudadanos: garantías, responsabilidad por productos defectuosos, publicidad engañosa, y en general la legislación de protección y defensa del consumidor, tanto a nivel central como de las Comunidades Autónomas.

5.- Normativa específica aplicable al comercio minorista: Desde la entrada en vigor de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, se han sucedido una serie de regulaciones a nivel europeo, central y autonómico de gran impacto sobre la actividad minorista. En último lugar, la Directiva de servicios y la legislación española que transpone sus principios a nuestro Ordenamiento Jurídico ha supuesto un cambio radical en este programa jurídico con el fin de configurar un marco liberalizador que debería beneficiar a la economía en su conjunto. Sin embargo, este nuevo contexto no está exento de cuestiones pendientes de clarificación y problemas de interpretación jurídica.

Contamos con una expertise muy desarrollada en todos los ámbitos de asesoramiento jurídico concernidos, que afectan a la creación de redes, instalación y asesoramiento de establecimientos comerciales minoristas, desde todos los puntos de vista: laboral, fiscal, contratación mercantil, planificación urbanística, normativa específica del comercio minorista, protección del consumidor, contencioso vinculado a la actividad del comercio minorista, protección de marcas, signos distintivos y propiedad industrial e intelectual, competencia desleal, etc. Nuestra experiencia nos ha permitido diseñar una herramienta específica de auditoría de los aspectos competenciales específicamente vinculados al comercio minorista, altamente especializada y focalizada para empresas que operan en este sector.