AGUAS

El agua es un recurso que está disponible en la naturaleza. Pero aún siendo así requiere, para que pueda ser objeto de utilización por el hombre, de importantes inversiones que abarcan a aspectos muy diversos, como pueden ser la garantía de abastecimiento (obras de regulación), el transporte a sus lugares de destino (obras de canalización, normalmente en alta, o distribución, normalmente en baja), el tratamiento previo (instalaciones de potabilización), el almacenamiento previo a su uso (depósitos), o el vertido de las aguas residuales (obras de saneamiento y depuración), o de procesos industriales que adecúen el recurso para su uso (como la desalación y la reutilización).

La ejecución de estas infraestructuras demanda la realización de fuertes inversiones y la repercusión, por exigencias de la Directiva marco del agua, sobre el usuario o beneficiado final de las mismas, no sólo los costes de explotación, mantenimiento y reparación, sino igualmente de los costes de su amortización y, en su caso, del coste financiero del capital invertido, así como de los costes ambientales y de oportunidad.

A pesar de las grandes inversiones realizadas en las últimas décadas, España sigue necesitando la ejecución de infraestructuras hidráulicas. El cumplimiento de las obligaciones comunitarias en materia de calidad de las aguas, lejos todavía de considerarse resuelto, y la necesidad permanente de garantizar la disponibilidad del recurso hídrico, en especial en las épocas de prolongada sequía, ponen de manifiesto que, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, nuestro país sigue requiriendo desarrollar determinadas obras hidráulicas, así como realizar obras de reposición de muchas de las actualmente existentes. Adicionalmente, sigue existiendo un margen intenso de mejorar la eficiencia y eficacia en la explotación, mantenimiento y conservación de las infraestructuras hidráulicas en operación. Todo ello sin tener en cuenta la conveniencia de introducir en muchas de ellas importantes mejoras tecnológicas o adecuarlas a los avances que el continuo progreso técnico aporta.

Resulta por otro lado obvio, en las actuales circunstancias económicas y financieras, que la posibilidad de acometer infraestructuras con cargo a los presupuestos generales del Estado se ha reducido de forma extraordinaria y es previsible que así se mantenga no sólo a corto sino también a medio plazo, lo que recomienda cada vez más la utilización de fórmulas de colaboración público-privada que demandan estructuras financieras complejas.

De igual manera, las entidades locales, titulares de los servicios públicos del ciclo integral del agua en baja (abastecimiento, saneamiento y depuración), buscan fórmulas eficientes de gestión de estos servicios sin perder el control sobre los mismos, a través de la participación del sector privado en la gestión, lo cuál demanda ante todo la elaboración de mecanismos contractuales complejos, estables y, sobre todo, financiables.

En definitiva, la gestión hidráulica es un mundo complejo que requiere especialistas altamente cualificados y sensibles ante las necesidades de los diferentes, y muy heterogéneos, operadores que intervienen en los procesos de estructuración, implementación, desarrollo y gestión de los proyectos hidráulicos. Gómez-Acebo & Pombo ofrece un equipo de profesionales expertos en la materia, liderados por Carlos Vázquez Cobos, ex Secretario General Técnico del Ministerio de Medio Ambiente y uno de los máximos referentes a nivel nacional en el ámbito del Derecho de Aguas y la gestión hidráulica.